Pensar como un perdedor seguramente te va a hacer perder y seguir perdiendo. Por qué? Porque significa que te estás concentrando en las cosas equivocadas y eso te va a impedir mejorar tu juego. En los posts siguientes vamos a poner algunas frases y líneas de pensamiento que representan un enfoque perdedor. Y vamos a ver porqué son malas y algunas ideas para cambiar esa energía negativa en positiva.
- Historias de Bad beats
Son las peores. Pura negatividad. Ni toda la melancolía del mundo va a cambiar una sola carta de las que salieron. Nunca. Pensar en bad beats es algo que te garantiza no ayudar a mejorar tu jego ni un pelito.
Cuando el bad beat se apodera de tu cabeza, tira por la borda todo el pensamiento constructivo. Si todavía estás pensando en ese 10 en el river que te sacó una buena mano 2 horas atrás, fueron dos horas que no estuviste jugando tu mejor poker y dos horas de las que no pudiste aprender nada.
Por supuesto que una vez que el bad beat se te metió en la cabeza no es fácil sacarlo. Los bad beats pasan todo el tiempo, seguramente el próximo no tarde en venir. No hay formas seguras de sobreponerse a un bad beat, pero esto es lo que suele funcionarle a alguna gente.
Primero y fundamental, jugar con un bankroll cómodo. Si estás preocupado por perder el dinero que tienes en la mesa, te estás obligando a pensar como un perdedor. Sientes mucho más un bad beat si estás jugando asustado.
Segundo, puedes terminar tu día una vez que las subidas y bajadas del póker te hagan ganar alguna mano interesante. Matemáticamente, no hace diferencia cuando terminas la sesión, pero irte después de una o dos manos interesantes puede ser lo que necesitas para clarificar tu mente.
La idea es que la próxima vez que estes tentado de contar una y otra vez un bad beat te acuerdes de este post. Quedarte con un bad beat en la cabeza es autodestructivo. Levantate y camina un poco. Acordate de ese torneo que ganaste la última vez. Contá ovejas. Lo que sea que te saque ese pensamiento de la cabeza.
Traducido del artículo de Ed Miller del 15 de Diciembre de 2010 en la revista Card Player (Vol 23 nro 25)




